• La divina armonía...





    Lo perfecto es enemigo de lo bueno…
    Si quieres ser aburrido, cuéntalo todo.
    Voltaire.


    A veces falta el tiempo, muchas otras, el olvido. Tengo que escribir para calmar el desasosiego que es este silencio de mierda. Este estar sin movimiento. No me falta razón para escribir, lo que me sobra es incertidumbre: ¿En quién se disfrazará ahora la que mueve los dedos entumecidos? ¿Podrá  emitir el ritmo y los tonos exactos?

    Contar historias es transformarse, llevar máscara, faltar a la razón, olvidarse del espacio, mover el escenario, confabularse con las fuerzas (cualquiera que estas sean), asimilarse en otros mundos, significar algo dentro ese todo, vestirse de absurdo, ocultar los miedos, y lo principal, no perderse en el no lugar.


    Uno debe poner la mayor diligencia y el mayor empeño,
    todo el sudor de su frente, en lograr que lo creado con el
    mayor denuedo parezca haber sido concebido fácilmente,
    sin apenas esfuerzo, con la mayor ligereza,
    aunque no sea verdad…
    y la verdadera regla consiste en hacer un duro sacrificio
    para crear algo liviano.
    Miguel Ángel, 1538.


    Ser dodecaedro es un privilegio de la naturaleza. En círculos viven los socios del vicio. En cuadros la primera dimensión. Preferir ser fractal para brillar. Cada pieza en su lugar. La armonía reina en cada ángulo. Ramificaciones con sentido. Es música divina, aurea proporción.
    Uno, dos, tres, cuatro… Y luego, darse por vencido. De pronto encontrar el hueco entre un personaje y los dedos sobre las teclas. Muchas ventanas, pocas puertas. Caminos difíciles, fuentes oscuras. Se come el texto a su creador y se oye el silencio…


    Atrapada entre las terceras y primeras personas, o en la primera persona del plural, entro al cono de mi misma, me evoco en proporción. Estoy en estado de incertidumbre, estudiando los mecanismo que lograron hacerme perder la simpatía imaginativa y confundir lo real y el realismo. El que me encuentre por la calle debe prestar atención, porque aunque suene paradójico, soy fuerza y armonía…


    *Foto de inicio: Hengki Koentjoro 

0 locos como ella comentando: