• Contra viento y marea, te extraño...






    Él fue el compañero ideal. Cautivo y a la espera. Silencioso y adictivo. Calmante y enfermizo. Fijador y estigmatizante. Estaba ahí al despertar y juntos clausurábamos el día. En la alegría, durante la tristeza y en los momentos de angustia, no me abandonó. Algunos no lo toleraban y para muchos pasaba desapercibido. Disfrutamos muchas lecturas y creamos vida a base de letras: formando personajes de cuentos y relatos. Quemamos el tiempo, sí, de ese tamaño era nuestra complicidad, y, sin remordimiento de por medio, dábamos cuerda al reloj para consumir los minutos y sahumarlos también. A su lado fui varias mujeres: la nerviosa, la pensativa, la estudiante, la novia, la intelectual, la residente, la romántica, la amante, la doctora, la sensual, la interesante, la escribana, la desafiante.
    Mi amigo tuvo que irse, se convirtió en otro ausente más de mi lista. Lo extraño. Ahora me verán realmente sola, en mi eterna cafetería, sin poder acariciarlo con mi mano derecha, buscando su presencia con el olfato...



    Recuerdo del día: Hace unos años hice un cuento, que por cierto tengo pendiente de editar; cuando le descubrí el final y lo escribí, experimenté un arrebato de enojo e impotencia, la misma que uno de mis lectores sintió (lo sé porque lo dijo abiertamente). Fue buena la vía que tomo el fin de ese relato.
    Cuando terminé de leer la novela "Contra el viento del norte" de Daniel Glattauer, sentí la misma experiencia, tal vez porque es parecido a mi final. Emmi, la protagonista femenina, provoco mi envidia. Se trata de una novela por correspondencia al estilo moderno. Las cartas por correo electrónico le infunden lo actual sin perder lo entrañable en el aspecto epistolar. La sutileza de las palabras bien elaboradas trasmiten a través del sistema que lleva hacia la sensibilidad, entonces, se desborda la pasión y el deseo. Leo Leike es el hombre ideal que me gustaría encontrar en el ciberespacio, sí, en ese lugar donde predomina la pose, las máscaras, lo burdo, incluso lo pornográfico en el flirteo.
    Otro imposible más en la suma de mis quimeras...





    Mafalda desde si misma...


0 locos como ella comentando: