• SENTIMIENTOS SURREALISTAS







    Al salir de su casa aproximadamente a las 17:00 hrs, recordó que la agenda abierta había quedado en la mesa de centro, por un lado de la taza de café. Regreso lo más pronto que pudo y la colocó en su bolso. Era la cita que sus instintos le habían anunciado semanas previas, se sentía nerviosa. Su esposo le aviso que no lograría llegar a buena hora para cenar con ella, posterior a la llamada se comunicó con Nicolás y concertaron la cita. Nicolás la esperaba en una librería cercana, había tenido suerte de llegarlo a conocer precisamente en una librería, donde ella en cunclillas y con las piernas adormecidas, se encontraba enfrascada en la lectura de un libro:  Siete pecados capitales de Milorad Pávic. Nicolás la observaba a lo lejos. Cecilia le producía cierta sensación de éxtasis ya que imaginaba a esa pequeña mujer de ojos inmensos trasladada a un mundo imaginario; él estaba seguro de eso por la expresión de su rostro, el leve rubor de sus mejillas y su casi nulo parpadeo. Nicolás caminó entre las mesas atiborradas de libros, leyendo portadas posteriores, tomando algunos ejemplares al azar de los estantes. Conciente se descubrió que de manera inconciente estaba atento a cada movimiento de Cecilia.  ¿Cuántos minutos pasaron? 20, 30, 45 y ella inmersa en la lectura. Nicolás se acerca caerás en la gula literaria... ¿no tienes miedo?  Cecilia apenas percibe el comentario, aparta la vista del libro  ¿perdón? aún con el sonrojo en las mejillas. Pecas, amiga, que gula de leer a escondidas. En el intento de ponerse en pie y con las piernas casi insensibles pierde el equilibrio, se sostiene de un librero endeble, provocando la caída de una torre de libros.  El estruendo alertó a los vigilantes del local quienes molestos se dirigen a Cecilia. El bochorno y las disculpas que siguieron al incidente produjeron una sonrisa burlona en Nicolás quien a la salida de la librería se acerca a Cecilia, presenta sus disculpas y además se presenta a si mismo. Dos encuentros más provocados por ambos en el mismo lugar determinaron la sucesión de acontecimientos posteriores.
    Entablaban charlas amenas, prolongadas, las cuales terminaban irremediablemente en una cafetería. Nicolás era Odontólogo, divorciado, Cecilia Arquitecta y con 4 años de casada. El temperamento de Nicolás era el de todo hombre de talento, consistía en una mezcla de misantropía, sensibilidad y entusiasmo, Cecilia era de una belleza serena, conceptos complejos y miedos internos.
    En forma constante Cecilia se repetía a si misma que Nicolás era sólo un amigo. La preocupación a cerca de sus sentimientos llegó cuando por necesidad, Nicolás abandonó la ciudad por unas semanas. Cecilia se deprimió, se sintió perdida. Reconocemos la magnitud de nuestros sentimientos cuando echamos de menos a la otra persona. Existe un principio de insuficiencia en todo ser humano, para sentir que existimos nos dirigimos hacia otro, que lo impugna y en ocasiones también lo niega, al privarse de la presencia del otro nos hace conciente del entorno real, ese estar y ser sólo nosotros-insuficientes. El regreso de Nicolás provocó un cambio radical en su estado de ánimo.
    Nicolás estaba conciente de los sentimientos provocados así como de sus deseos, era difícil para él no amar a Cecilia. Para Cecilia también era difícil no amar a Nicolás. Él era un misterio impenetrable, cada día buscaba algo dentro de él y descubría también algo nuevo.
    Aspiración e incertidumbre, prisa y espera, espera impaciente, pero siempre espera. Cecilia en la búsqueda de su propia satisfacción se obligaba a no traspasar el límite, extremo de la extrema satisfacción.
    Fueron meses de caricias visuales, lenguajes corporales, coqueteo subjetivo, líneas imaginarias infranqueables.  Hoy quiero estar completamente contigo.  Esa fue la promesa de Nicolás a Cecilia en para esa cita. La fuerza y la tonalidad de las palabras le anunció a ella el deseo contenido de las mismas.
    Nicolás llegó con una hora de anticipación a la cita.  Disfrutando de la emoción del encuentro, la interrogante de la primera vez por lo menos con ella. Conocería sus gestos de placer, sus sonidos, su olor profundo. Cecilia salió de su casa, sus pasos se fueron convirtiendo en pausas, hasta que en un momento se detuvo en seco.  No deseo destruir la realidad proveniente de lo más hondo de mi alma, la realidad de mi Nicolás, la imagen tal vez surrealista que me creé de él, no deseo destruirla con la realidad convencional.   Encendió un cigarrillo, después otro y otro. De pie en la calle mira la hora, unos minutos después, recorre sus pasos de regreso a casa. Nicolás espera inútilmente horas, días. Una mañana de un día cualquiera, despertó y siguió caminando.


    "Es difícil amar a alguien que no sea un misterio impenetrable, pero cuando en la persona no hay nada de misterioso, es igualmente difícil amarla.
    Si te conociese no podría depositar en ti mis propios deseos. El amor es anuncia y búsqueda, es conquista. Pero la satisfacción de los deseos lo mata, es la desesperación en la contradicción de los elementos, es la soledad entre los elementos contradictorios, pero es también esperanza.... esperanza siempre entre esos elementos contradictorios..."

    Jersy Andrzejewski


    FIRMA: Un ser de este mundo


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20 locos como ella comentando:

  1. Malintzin dijo...

    Es bueno ver que blogger ya te dio tregua..

    YA se extrañaban tus letras!!!!

    Como siempre.. impactantes.. y llenas de verdad=

    saludos y gracias x los comments :D muchas gracias x ese calor mexicano

    Mali

  2. El Navegante dijo...

    Hola Mafaldita:
    puedo reconocer un justificativo de deseos y sentimientos vedados y finalmente el rescate de Cecilia para no caer en un camino tal vez sin retorno, tal vez a la felicidad plena.
    Y no la culpo por esa actitud, digna de una mujer con principios nobles y fieles.
    Pero sí le censuro algo que los chicos por aquí han dado en llamar "histeriqueo".
    Ese juego algo perverso de tentar al sediento con agua fresca, y no dejar que nunca beba ni un sólo sorbo, sin lamentar que tampoco sintió el placer de brindarlo.
    No obstante el relato es muy atrayente, e impecalbemente llevado por tu pluma azteca, Diosa.
    Un besito padrísimo.....

  3. W dijo...

    Argggggggghhhhhhhhh !!!!

    No... no...no.... así no....

    ¿Para qué tener una realidad surrealista?.....

    La que vale, la que se vive, la que se siente, es la realidad convencional como tú la llamas....

    Vivir de una ilusión????..... nel... y como para qué ???

    Pobre Nicolás... sí.... pero más lástima me da Cecilia....

    Jajajajajaja.... ya ves, ya despertaste a la fiera que vive en mí....

    Besos Mafaldiux

  4. Mixtli dijo...

    Wow!!!
    Raro, escribes una historia que me suena bastante conocida... Muchas veces, y dímelo a mi, el que traes en la cabeza el que quita el sueño es mucho mejor que el que puede compartir tus sueños... En fin, un abrazo Mafalda

  5. Kix dijo...

    Wow!! Eso es control mental y no pedazos!

    Algo de razón tiene la protagonista. De hecho podría estar segura que mucha de la emoción le fue provocada precisamente por esa sensación de ser prohibida, inalcanzable su relación.

  6. ATHALIA dijo...

    Mafaldita:
    Como siempre, me dejas sorprendida con tus escritos. Que forma de escribir!!!!! Mis respectos y mi admiración, señorita Mafalda.
    Me ha gustado Cecilia... sera porque por ahi existen una letras que me provocan esa misma sensación??? En fin.
    Te envio un gran saludo.

  7. Estaba segura de haber escrito un comment. Se me fue la inspiración así que solo un saludo afectuoso!

  8. Como de costumbre un excelente post

    Saludos

  9. Asmodeous dijo...

    Cecilia se hubiera arriesgado... es mi opinión.

    Excelente post!

  10. Natinat dijo...

    Querida Mafalda, impresionante tu crónica me ha tocado. Dime, en el hipotético caso de que, Cecilia fueras tú... ¿Nicolás sería real, o nada más el vuelo de tu imaginación?. Es una historia muy triste, pero me pregunto, ¿cuantas historias parecidas a estás se escribirán cotidianamente en la vida real? Tienes muy buena pluma, te felicito

    Bueno amiga estás invitada a mi blog donde siempre serás bienvenida.

    Besos Natinat

  11. Teculio dijo...

    Hola querida Mafalda, un placer muy grande estar aquí y venir a darme tamaño banquetazo con tus letras, eres muy glamorosa para escribir. No sé porque me conmueves tanto cuando te leo, es como si leyera dentro de ti, como si te conociera desde antes. Bueno yendo al texto diré que, hay un ahora para Cecilia, un momento crucial, ese destino-abismo del "hacer o el dejar de hacer" es ese instante en el que, a veces la muerte crepita más que la vida.

    Amiga querida, te dejo un abrazo fuerte y una invitación al "Teatro de las Sombras cuya función esta abierta para ti en el momento que lo deseas, para que seas parte del fuego sagrado que esta en el libro que llaman: Misterio de los misterios. Por favor no faltes.

    Con el cariño de siempre mis respetos

    indio Jiñocuago

  12. Misionero dijo...

    Querida mafaldita disculpa que haya retirado mi comentario, publicado en este post, que, en el momento preciso me sentí impulsado a escribir motivado por esta sentida y preciosa historia, pero luego noté que, ya no encajaba ahí y, era algo que salía sobrando. Te ruego no te incomodes y me disculpes Prometo resarcirte con algo mejor,

    Tu amigo de siempre te abraza con iluminado afecto

    Alahim

  13. Misionero dijo...

    ¡Mafalda! mi querida Mafalda, hoy encontré el mail, eso despeja el enigma. La luz me llegó de pronto y me hizo estremecer.

    Gracias infinitas por el gesto.

    Misionero

  14. Hasintrucha dijo...

    Hola mafalda, que bonito seudónimo has escogido. Caminando por ahí mire un comentario tuyo que me gustó y por esa vía he llegado. Hermosos textos tienes en tu blog, me agrada lo que escribes. Dime ¿esta historia está inspirada en el escritor polaco J. Andrzejewski?, por cierto uno de lo representativos de la literatura polaca, lo deduzco porque al final anotas su nombre. Bueno amiga mafalda te seguiré leyendo de a poco.

    Besitos

    Hasintrucha

  15. Natinat dijo...

    Guapa Mafalda, fue un placer que estuvieras por allá, te agradezco los conceptos del comentario. Estaré pasando a leerte para compartir la arremolinada brisa de tus deliciosos escritos.

    Te envío muchos besos.

    Natinat

  16. Lestat dijo...

    Señorita, tiene usted una pluma privilegiada y muy audaz, me ha llegado a los estratos más profundos. Eso no lo logra cualquiera.

    Le dejo un saludo y la invitación para conocerme.

    GAS.

  17. El Navegante dijo...

    Qué tal si te das una vueltecita por el barco, a ver qué lindo que quedó la nueva exposición de páises y los amigos que gané dentro de ellos .....
    Buen finde, chaparrita !!!

  18. AMY dijo...

    Ambrosia para mis ojos... letras que encantan. Sueños que vuelan...
    Un saludo del Jinete de los sueños

  19. mafalda dijo...

    ......
    A todos:
    Agradezco sus comentarios, a los nuevos visitadores de mi blogg envio un fuerte abrazo.
    Hasintrucha: efectivamente me inspire en sus escritos, ellos dieron la idea de este cuentillo.
    He andado con un poco de gueva física y mental, me pondre al día con los post de todos ustedes.
    Nuevamente gracias.

    Mafalda

  20. Malintzin dijo...

    Hola nena.. otra vez ando x aqui.

    Pues ahora blogger la trae contra mi y me tiene el blog en blanco :S

    Nos estaremos leyendo

    Un abrazo :d amiga!

    mali

    Pd.- pasame tu mail para explicarte como va lo de subir musiquita al blog :D malincheinspain ( arroba ) hotmail ( punto ) com