• Cronopios...


    Foto cargada por maeame en flickr


    Conocí en este mundo cibernético a Humanware, alguno de ustedes lo recordarán. Sus post revelaban el mundo médico desde una perspectiva estilo ER:  movimiento de batas y estetoscopios; salvavidas en acción. Algunas veces una radiografía con un hueso roto estaba expuesta al abrir su blog; creo recordar que hasta una tomografía de cráneo llegó a colgar.

    Humanware tenía la capacidad de narrar la parte mórbida del momento médico. En sus textos incluía pelos y señas de lo que acontecía en el momento crítico de una sala de urgencias.

    Recuerdo que en ese tiempo yo llegué a pensar que el Human era un apasionado de la sangre fresca.

    Sospecho que los médicos tenemos alguna fijación que nos activa la adherencia a lo crudo (la explosión del alma en convulsiones, torceduras, rupturas, aplastamientos, oclusiones, pudriciones, etc.) La mía consiste en ser espectadora de arritmias cardiacas (alteraciones en las contracciones del corazón) que colocan al paciente en la línea, donde algunos dicen “ver la luz”. Pero la adrenalina me llega a niveles superiores dejando una estela sutil de placer, cuando descargo electricidad sobre el pecho de ese individuo que está a punto de irse de este mundo y, al hacerlo, el corazón en desenfreno y disparejo (del paciente), se cuelga de nuevo al ritmo universal: Pip, pip, pip…¡uffff!


    -Don Gulmaro, ¿Cómo está eso de que le duele más tener una sonda para que orine, y no le molesta la fractura de su esternón que le hicieron los cirujanos para operarle el corazón?

    -Auchhhh, yo que sé doctora, pero este ardor está tan cabrón, que no me deja concentrarme en el otro dolor, el del hueso ese que me rompieron.

    Los pacientes no siguen el código esperado, en pocas palabras no leen el libro de medicina. Para muestra este otro botón:

    -Doctora, el paciente está despierto –me dice mi residente de tercer año de urgencias médicas-. Sangrado mínimo, presión arterial adecuada y sin aminas (medicamento que ayuda a subir la tensión arterial). Sólo tenemos pendiente progresar el ventilador para extubarlo durante la noche (para que respire por si solo sin necesidad de ayuda).

    -Rubén, ¡abra los ojos! –Me dirijo al paciente que tiene un tubo en la boca. De inmediato obedece, su mirada interrogante y angustiosa me atraviesa-. Necesito que esté tranquilo, nos tiene que ayudar para lograr quitarle esa sonda molesta que tiene en la boca –Mueve la cabeza en forma afirmativa.

    Lo revisamos, intercambiamos detalles del manejo. Media hora después, la enfermera grita como si le hubieran arrebatado la bolsa en la calle (bueno yo lo hice así una vez, hasta asusté al raterín). Al llegar al cubículo vemos que el paciente se sacó la cánula de su boca con todo y globo inflado.

    -Oiga Don Rubén, mire nada más, se lastimó la garganta –le reclamo más tarde-. Esto no se hace así, lleva un proceso para quitar el ventilador.

    -Pues ya ve que no. Además usted me dijo que les tenía que ayudar ¿o no? ¡Ahí está y más rápido!


    Diría mi abuela: Cada quien en sus entendederas.

    El post se trataría de otra cosa, de mis fantasmas, pero no, hoy no.

    Deseo compartir esta historia de Cortázar que viene en Papeles inesperados, textos inéditos. Es un relato de cronopios muy a doc con esto de las entendederas.



    Vialidad



    Un pobre cronopio va en su automóvil y al llegar a una esquina le fallan los frenos y choca contra otro auto. Un vigilante se acerca terriblemente y saca una libreta con tapas azules.

    -¿No sabe manejar, usted? – grita el vigilante.

    El cronopio lo mira un momento, y luego pregunta:

    -¿Usted quién es?

    El vigilante se queda duro, echa una ojeada a su uniforme como para convencerse de que no hay error.

    -¿Cómo que quién soy? ¿No ve quién soy?

    -Yo veo un uniforme de vigilante –explica el cronopio muy afligido-. Usted está dentro del uniforme pero el uniforme no me dice quién es usted.

    El vigilante levanta la mano para pegarle, pero en la mano tiene la libreta y en la otra mano el lápiz, de manera que no le pega y se va adelante a copiar el número de la chapa. El cronopio está muy afligido y quisiera no haber chocado, porque ahora le seguirán haciendo preguntas y él no podrá contestarlas ya que no sabe quién se las hace y entre desconocidos uno no puede entenderse.

    (1952)





    FIRMA: Un ser de este mundo




    ______________________________

18 locos como ella comentando:

  1. marichuy dijo...

    Mi Mafis

    Me quedo, usted perdone y juro que no es mero favoritismo, con su patología de arritmias cardiacas. A los corazones de pollo eso nos llama mucho.

    Los señores de antes, diría mi abuela, tienen sus propios entenderse; están hechos a un modo que nosotros (salvo que hayamos crecido desde niños con alguno) difícilmente entendemos. Para ti, que eres científica es más dura de llevar una fractura en el esternón, pero para un señor que seguro se sentía fuerte y autosuficiente, el tema de traer una bolsita para hacer pis, le puede y mucho… se sienten disminuidos, inútiles.

    Bueno y hablando de textos inéditos del Cronopio Mayor, pues muchas gracias por compartirlo. En la noche vuelvo para comentar con más calma (estoy en un CyberCafé y ya me tengo que regresar a mi Oficina Neoliberal y Censora).

    Un beso

  2. Marina dijo...

    qué curioso, Mafis! qué curioso.

    lindo y gracias por el regalo cronopio!

  3. Champy dijo...

    Chingada madre!

    Desde hace 2 horas estoy con ganas de aporrear este maldito teclado para darte mi visión, pero mi neolibearlito no me ha soltado....(y no me trajo nada el muy ladino de Bora Bora)...

    La huesudoa se frotaba las manos en la habitación cuyo número en la puerta decía (adivinen que núemro?)....... media hora mas tarde, en el quirofano liderado por la Mafis, el Champy se debatía entra la vida y la piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.......

    - Llega el Cahmpy con San Pedro, y el barbudo ruquito lo retacha, le dice: Fuiste muy pirujo! veo aquí que llevaste a 2046 Hombres a tu cama, así que vas pa'l otro lado!

    (Mientras tanto en la Tierra a la Mafis le iniciaba una breve estela de placer que...)

    Y ay va el pobre champiñoncito, se da media vuelta y se dirige a la salida del cielo cuando.....

    - Champignoncitooooo!!! Espera!!!
    Veo que me he equivocado, bueno no es que yo me "haiga" equivocado, es que tu sonso angel de la retaguardia escribe como sus patas, y aquí mas abajito veo que tambien hiciste muy felices a 2046Hombres! Y eso te compensa.

    (Ya pa'este momento la Mafis en la Tierra tiene la estela a nivel orgásmico, el quirofano irradia una luz que se ve hasta la tierra de la chinita del Champy)

    Tienes puntos extras, le dice San Peter al Champy allá arriba, veo que en vida recibiste a una ardilla, a un colibrí y a un gato peludo, les diste de beber....esto te regresa por otros 2046.

    La Mafis, toda sudadota, toda agitadota, toda enturbiadota, toda exitación...los ojos le brillan quien sa porque... está a punto de mentar la madre, de blasfemar de ....cuando el tomaton abre sus tomates.....

    Pinche Champy! Le grita la Mafis, aún no acabo!

    (Ella no sabe que tras ella el Corne juega con una ardllita que se asoma por la ventana desde el árbol de afuera).

    2046

  4. e. r. dijo...

    Hola, Mafalda!
    Es encantador el texto que escribiste.
    Hay más anécdotas de médicos?
    El misterio de la blogger develado un ratito, como un párpado que se abre y se cierra otra vez, deja cautivados a tus lectores no-vecinos del DF.
    saludos

  5. Aurore Dupin dijo...

    Punto neuropático.

    Si algo me patea las bolas -mentales- son los fulanos que ven House, Grey's Anatomy and ER como paradigmas de la medicina. HECF.

    Sí, hay morbo: tenemos sexo salvaje entre seres destripados y sangre -y todos los fluidos imaginables-¿contentos?

    Catarsis finiquitada.

    Eso de que los pacientes se "extuben" -los médicos no sólo destazamos cuerpos, también la gramática: Ni Sor Juana nos gana a sustativizar verbos ni a verbalizar sujetos- es pan de harina.

    Saludos destetados.

  6. W dijo...

    Mi suegro... que estaba con un infarto en terapia intensiva... se arrancó todas las "electromadres" esas que les ponen... se levantó de la cama y dijo :

    Yo no quiero estar aquí!!!

    tan-tan

    No hubo manera de convencerlo...

    Lo tuvimos que sacar así del hospital....

  7. Kyuuketsuki dijo...

    Que bonito, que bonito cronopio. Yo soy fan de Cortázar desde hace un par de años.

    Off topic: soy fan de tu MEGALISTADECOSAS de como comentar en tu blog.

  8. Adriana Alba dijo...

    Simplemente... me gustó, no le hice mucho caso al reglamento!!!

    abrazos!!!

  9. LUMPENPO dijo...

    Que cronopio tan paciente de males y latidos en arritmias que se saca para ayuda de doctores el tubo y su bola de aire completita. Qué cronopio podría contestar sino sabe quién pregunta... Multiplicación de los cronopios.

    Mafalda ¿será que Cortázar es paciente de tu pluma? podrían parecer dos textos pero no, nos regalas un "Fama" y dos "cronopios" así se hila la casualidad y se divierte, para asombro de otro cronopio marinero sin mar, ni barco y poeta sin poesía... un cronopio de segunda que te lee y te busca entre letras para sobrevivir a la sequedad de la tormenta.

    Besos por el regalo de cronopios y otros nomás por la dicha, por la pura dicha.

  10. marichuy dijo...

    Mafis

    Tarde pero segura, ya regresé

    "y entre desconocidos uno no puede entenderse"

    Querida, me temo que no sólo entre desconocidos...

    Y hablando de Cortázar y sus relatos cortos, este me encanta.

    Te dejo un beso

    "A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caros, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto.

    Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora"

  11. Mafalda dijo...




    RESPUESTA A COMENTARIOS DEL POST: “UN CORAZÓN DE POLLO”




    W:
    Entonces te pareces a muchos escritores (reales), jejeje; en serio mi W, yo no escucho a los verdaderos escritores hablar de musas o musos. Lo que sí hacen es leer mucho, salen a caminar, observan y escuchan, de esa manera les llegan ideas.
    Flaquita, imaginación sí tienes y harta, no te hagas.


    Noesperesnada:
    Sip, yo también lo he leído.
    Gracias por darte la vuelta.


    Kix:
    Sí, tu peque es encantadora, eso y sus pestañas permanecerán.


    Marichuy:
    Jejeje, mi Flaquis. Yo no tengo duda de que tienes imaginación. Sólo que en momentos eso de las musas y musos se me hace medio…Mmm, perdón pero me voy a ver mamilona, pero…se me hace medio…Mmmm, auchhh…¡pose!…¡¡¡ufff!!! Salió, jejeje…
    Ahora resulta que nosotros, escribanos de segunda y de tercera hablamos de musas y musos, ¡chale!, como que me resulta patético pues…je…perdón mi flaquis, espero no me lo tomes a mal.
    Que bueno que te gustó mi humilde post para tu corazoncito de pollo.


    Lumpenpo:
    Te creeré mi poeta. Aunque por momentos sobrecargo los textos de ellas y no sé si eso sea bueno. Estoy en eso, en el idioma de imágenes.
    Mi Flaquis es una enciclopedia (ya se lo dije a ella por mail) de ideas, tú búscale, estoy segura que encontrarás mucho, bueno y auténtico.
    "Busqué, mirando al cielo, inspiración
    y me quedé colgado en las alturas,
    por cierto al techo no le iría nada mal
    una mano de pintura”.
    Jajajá, me creerás que eso me sucede por semanas. Yo lo tomo con calma, no me angustio.
    Cuando necesites a Cornelio, sólo estira la mano, cierra los ojos y llámalo.


    Marina:
    No te preocupes, gracias por la visita.


    Sonia:
    Pues así, de una en una, atrápalas. Cuando veas un diente de león ve y sóplale, de paso me envías un saludete. Gracias mi S.


    Abuela frescotona:
    Un saludo para ti.


    Lumpenpo:
    Recibo los besitos. Deseo que no sólo el 25 de noviembre sea contra la violencia hacia las mujeres, deseo que sea siempre.


    Diego:
    Hola mi amigo quiteño. Tú, imagina, no implica impuestos jeje…
    Un abrazete y saludete.


    Champignon:
    Mi hermoso corazón de pollo, estoy de acuerdo contigo, somos unos méndigos poca máuser. Cuando se puede, nos tenemos que despabilar jejeje, ¡faltaba más!
    Eres un soñador irremediable.
    Tomo nota de la queja, ya regañé a este interfecto, ya ni jode, pero pues ya ves, el también tiene corazoncito debilón, a lo mejor fue a despabilarse con tu hermoso gatito.
    Te mandamos besitos…


    Cuatroletras:
    ¡Hola guapa!
    ¡Qué milagro!
    Jajajá, las reglas, sé que recordarás el por qué de eso.
    ¿Pensamientos turbios, tú?, Nop, no lo creo jejeje.
    Te mando abrazos.


    Incitatus:
    ¡Vale! Te creo.
    Espero que mis ideas puedan servirte, luego están medio torcidas jajajá.
    Esa cuatroletras es un verdadero fuego para las miradas jejeje…
    Te envío abrazos, besos y muchos punto suspensivos…


    Ever:
    Che guapo, gracias. Recibo los besos, auchhhh, es que me hacen falta jejeje…





    Mafalda

  12. Mafalda dijo...

    ...


    Marichuy:
    Jeje, mi lado oscuro es ese: el de aplicar una chamuscada en el pecho del paciente durante una arritmia compleja y probablemente letal; durante y después de hacerlo, sentir una emoción mórbida.
    Mi Flaquis, mis pacientes suelen ser más sabios que la lógica ancestral jajajá…


    Marina:
    De nada.
    Oye, ¿por qué es curioso?


    Champignon:
    No te digo papasito. Jajajá… eres un visionudo precioso.
    Mi Champy, lo único que sí te corregiría es que yo no opero, cambiaría el quirófano por una sala de hemodinamia o por una cama en la unidad coronaria.
    Me encanto lo de mi Corne, la ardillita y tu gatito.


    Ever:
    Auchhh, mostré mi lado oscuro jejeje.
    Tengo muchas anécdotas que dejan ver la cara absurda de la actividad médica. Aparecerán de vez en vez.
    Gracias por tu visita.


    Aurore:
    Tranquila mi Dama.
    Los médicos que ven como paradigma de la MEDICINA esos programas me causan risa, son ejemplos perfectos de famas.

    A las personas que no están familiarizadas con el ambiente médico, esos programas los cautivan (no a todos). “Saber” acerca de las actitudes y aptitudes de los medicuchos les provoca morbo. Tienes razón en enojarte, la realidad en ocasiones supera la fantasía (con lo que respecta a la morbidez de los médicos).

    ¡Vaya! Eso de la gramática me recuerda a un médico que le apodábamos “El diablo”:


    “Sus pleitos y sus peroratas iniciaban por su grosera y burlona manera de corregir a los demás en la forma de hablar. Cuando hablábamos con él o en su presencia, nos disecaba. Los resultados obtenidos de esa disección los desplegaba en su laboratorio mental particular. Todas nuestras palabras eran sometidas sarcásticamente a esos rigores. Era un individuo obsesivo, didáctico, aplastante.

    Nos ofrecía dos o tres veces por semana, unos sermones furiosos, compuestos de periodos complejos e interminables. Sermones en los que desplegaba los brazos como dos alas inmensas, creando silencios hipnóticos. Miraba lugares indefinidos. He olvidado los temas, pero no los ademanes, el acento trágico, la atmósfera de catástrofe que pretendía suscitar”.


    (http://casapintadaconte.blogspot.com/2007/05/del-calor-del-infierno-y-del-misgino-de.html)
    Si gustas leer este post, ahí hablo del ese diablo, para que lo conozcas.

    “Extubar”… y aquí te va otra: “Trombolizar”.
    No me defenderé, las manías son parte y forma de muchos incluidos los medicuchos y no se diga los políticos: “Sospechosismo”.

    Ese personaje diabólico me dejó una herencia: la convicción que su constante rectitud en el habla, excluye el humor. La acidez, impide las sorpresas.

    Saludos insurrectos.


    W:
    Cada quien con sus entendederas ¿verdad Flaquita?


    Kyuuketsuki:
    Jajajá, te regalo mi lista, llévatela a tu choza si quieres.
    Gracias por la visita y me alegro que te guste Cortázar.


    Adriana Alba:
    Agradezco tu visita y los abrazos.


    Lumpenpo:
    Jajajá, la multiplicación de los cronopios, eso me encantó.
    Mi poeta, recibo los besitos. He andado viendo moscas en los descoloridos techos. Aunque no me animo a pintarlos (los techos) jajajá, soy bien floja, ¡chanclas!
    Voy arrancando en ideas, en vías, en circunstancias. Falta agarrar el hilo e irme de hocico hasta el final.
    Te mando más besitos.


    Marichuy:
    Eso mismo pienso yo, pero los cronopios son aún más entramados jejeje.
    Sip, ese también me gusta.
    Saludetes mi Flaquis.



    Mafalda

  13. Kix dijo...

    Ah... el buen Humanware... el buen Humanware. Lo extraño.

    Mi Mafis, de verdad, hay veces que las enfermeras se sienten las patronas, como si ellas fueran las que se llevaron las chingas de la especialidad!!

    Te mando un abrazo indignado.

  14. LUMPENPO dijo...

    Para alegrar un poco la estación, me regalaron un pedacito de un cachito de lotería y quiero compartirlo contigo, pasa al blog para que te enteres. Quién quite. No es meme, es otra cosa, símpático asunto.

    Saludos y besos.

  15. querida Mafalde con esos pacientes entiendo que no pases seguido a tomar mate, se del tema pero del otro lado del mostrador; soy paciente, pero de los que ponen contento al médico, ya sobreviví tres veces , abrazos de navidad para ti

  16. jota pe dijo...

    -- mafis! aqui saludandote na mas, al raton paso con calmita, te quiero!

  17. vero dijo...

    NO TE ENCUENTRO AMIGA!!!!! LE HACES FALTA A ESE ESPACIO AMARILLO ENTRE MIS PAREDES

  18. Fernando dijo...

    Así es que nos va cuando vamos a los Juzgados: que tampoco nos leemos los libros de leyes antes de salir a la calle.
    Menos mal que tenemos cronopios para salir adelante. ¡Yo mismo tengo dos en casa!
    Un abrazo, Mafis.