• ENSEÑANZA Y HÁBITO












    Decidí observarme detenidamente en el espejo. Me fascinó lo que miré. Mientras más afilado es mi rostro más grandes son mis ojos. Me preguntan mucho acerca de cómo logro tener pestañas largas, esta cualidad la adorno aun más con rimel, entonces, se ven inmensas. No tengo arrugas ni cicatrices. Mis labios son discretos. Mi cuello inquietante. Tengo una vena curiosa que se asoma y se pasea desde el cuadrante superior interno de mi mama izquierda, y se dirige como flecha a reposar en la orquilla esternal; los hombres siempre la miran y acompañan su trayecto con los dedos, en ocasiones también con la lengua. Mi pelo es negro. Soy morena clara; los lunares se localizan en lugares estratégicos, algunos de ellos tienen dueño.
    Mi cuerpo desnudo no es delgado en extremo; la proporción es el nombre, el apellido es la armonía. Mis senos son indiferentes a la gravedad y de talla adecuada. Creo que la cadera nunca fue ni será mi fuerte, pero está compensada por piernas y pantorrillas bien delineadas.

    Aunque en realidad de lo que les quería hablar es acerca de mis pies y manos. Cuidarlos es un ritual que aprendí de mi abuela materna, y mi madrina, terminó proporcionándole el último detalle.
    Mi abuela decía que el secreto de caminar con seguridad se instalaba al sentir protección cuando se da un paso, y que la firmeza la proporcionaban los pies bien hechos. De pequeña cuando tomaba mi baño diario, la abuela restregaba infame la planta de mis pies con una piedra porosa, mis dedos también sufrían el mismo tratamiento. Este ritual lo hice costumbre. La contribución de mi madrina le otorgó el toque personal y sensual: unas gotas de aceite / esencia de sándalo con su respetivo masaje, después, poner zapatilla (antes la media era fundamental, en la actualidad no es necesaria). Soy portadora de un paso lento y seguro (por supuesto que he llegado a caer, no soy infalible) con pies bien cuidados. Dicen los osados que cuando los acarician (mis pies) su firmeza (la de ellos), toma el mando con seguridad.
    Mis manos tienen dedos largos y delgados; no han perdido lo suave del roce y eso que tocan: asperezas, temperaturas extremas; reciben también  golpes inesperados y heridas accidentales. Su atractivo radica en la diversidad de acción: Son tiernas, osadas, curiosas, caprichosas, apasionadas, sensuales, seguras, sanadoras, violentas, rudas, groseras, inquietas y nerviosas. La abuela me embarraba vick con eucalipto en cantidades generosas y después metía un calcetín en cada una, esto lo hacíamos juntas noche tras noche.
    Sospecho que las rutinas enseñadas y que sigo aún al pie de la letra son las culpables de mis ventajas.

    Caminar y palpar con el doble sentido -fuerza y suavidad-  sólo pueden ser parte esencial y permanente si te abres a la enseñanza y la atesoras con el hábito.

    Mis pies y manos son únicos.

    ¿Alguien desea tocarlos?

    PD. Luego por qué me escriben esos comentarios, ¿verdad?


    FIRMA: Un ser de este mundo









    _____________________

13 locos como ella comentando:

  1. W dijo...

    Qué delicia leerte así mi Mafis....

    Yo quisiera agregar algo a tu lista.... todas esas cosas bellas rodean algo aún más bello : tu ser !!!!

    Y sí, deseo tocar tus manos en un apretón suave que reafirme nuestra amistad !!!

    Besitos

  2. MARICHUY dijo...

    Ay doña Mafalda

    Pues los únicos comentarios que pude usted recibir son como el de W, expresando su fraternal amistad.

    O bien, los de algunas mujeres que, no si pena, confesemos nuestra envida [pero de la buna, gulp]

    Buuueno, quizá llegue por aquí uno que otro "comedido", ya ves que nunca faltan...

    Un abrazo

  3. Recuerdo a una novia mía que tenía las manos y pies tan bien cuidados que nunca pude olvidar!!...(quizá por eso la recuerdo tanto...)

    "Alguien quiere tocarlos??"...

    Yo, mi Mafis!!... Me dejas?? (Jeje...)

    Un abrazo...

  4. dull dijo...

    Ese taller literario esta dando frutos eh! avances significativos.

    Resaltar las cualidades y bellezas de uno mismo es realmente saludable, es la cultura la que nos ha enseñado que pudiera ser chocante pero en realidad es algo muy sano, te felicito por ello.

  5. Natasha dijo...

    oye Mafa, que barbara, te la sabes todas... jajaja cogeré cábula, cogeré de todo ufff pos quiero unas buenas pestañotas que mucha falta me hacen... en manos y pies si, mucho me esmero en eso... pues son mis armas secretas...

    Bue, va un gran beso para vos... y a ver que otros tips nos regalas...

  6. gatita dijo...

    Amuiguiz me consta el cuidado que pones a la manitas y patitas.... en lo personal pondré mas cuidado y cariño a tus lindas manos cuando me traigas unos sopes, molito, sopita etc echas con esas manitas!!!!! jajajaja..... TQM y lo sabes verdad.... aunque nunca cocines ni lechita pa la gatita.

  7. Mixtli dijo...

    Mmmm, me dejas pensando... yo lo que aprendí fue a no tallarme con esa piedra... je una mala experiencia con una tía que por querer ser menos morena se talló tanto que sangró... me lo contaron de niña... y me asustó mucho. Sin embargo, tus letras me hicieron recordar a alguien que después de hacer el amor, tiernamente me acariciaba los pies y me decía... me encantan tus pies... eso sí, los cuido y los mantengo suaves, pero lo del vick... nunca se me hubiera ocurrido... Qué bien que la del espejo te guste... un abrazo!!!

  8. yo solo quisiera reiterar al igual que marichuy que tengo una envidia de la buena, con tan buenos comentarios creo que dificilmente "cualquier acomedido" podria acercarse con buen tino.

    solo le mando un abrazo
    y un saludo...

  9. MARICHUY dijo...

    Mafalda

    Tu comentario de esta tarde es maravilloso... me daban ganas de postearlo.

    Muchas gracias

    Saludos

  10. Angeek dijo...

    Me uno a la propuesta. Estuvo magnífico.
    Esas enseñanzas son entrañables. Pienso en todo el amor que había en ellas.
    Esas manos y esos pies tendrán que hacer honor a tan venerables maestras.

  11. Kix dijo...

    Ay mi Mafis... ¿y yo qué hago con pies pies de Bubble Gummers?

  12. Hola Mafalda:
    los piés son nuestro pedestal y colaboran con nuestra parada frente a la vida.Me parece bien que los amemos y tratemos bien ya que nos colaboran en la marcha y nos diferencian de los demás seres vivos.Las manos nos permiten acariciar,escribir,trabajar,crear y su cuidado también habla de nuestro amor al cuerpo.
    Me gustaron tus reflexiones.
    Saludos desde Chile

  13. chilangoleon dijo...

    yo=me=como=las=unias=el=calcio=es=bueno