domingo, 1 de enero de 2017

01.01.2017...


 

 

Ofrenda de inicio, cualquiera que sea. Ésta es la mía. Atrás quedan las estrellas que brillaron y las que no lo hicieron. A veces sin saberlo inauguramos un camino. Éste es mi principio, éste... el lugar. Bajo los primeros rayos del sol del primer día del año quemo mis miedos, los exhalo mientras las piernas devoran kilómetros, no miro hacia atrás.

El primer ponche con tequila y mi primera rodada del 2017 a la salud de todos ustedes, los que están y los que se fueron.


¡Estoy viva...!


DOM.

jueves, 22 de diciembre de 2016

22. 12. 2016...

 

Mirarse: un ejercicio culposo. A diferencia de Dorian Gray, mi imagen y yo cambiamos a la par. Los años, con su estilógrafo preciso, pinta las marcas del tiempo y luego nos encargamos de andar coleccionando momentos. No hay forma de detener el tic tac, pero sí de escribirlo, mirarse en instantes que hablan. Voy a correr y no falta un clic. Luego, en cualquier rato, con la ayuda de una foto voy y me cuento de diferentes formas. Muchas veces se me ocurre inventarme cualquier acontecimiento: un viaje, una alegoría. De algo sirve ésta locura de escribir.
Sigo mirándome. Los años no me importan, está por terminarse uno más y veo mis arrugas, mis canas que aparecen y desaparecen por la magia del tinte. Me gusta lo que mis ojos, en las fotos, ven. Me gusta mirarme los ojos en las fotos. Me gusta asomarme en mi. Ahí, por dentro, hay historias sin contar, un montón de eventos, miles de rollos de 8 mm que sólo yo puedo proyectar: ¡Luces, cámara, acción! 
Soy pescadora entre mareas y tormentas. Pintora de atardeceres y espectadora de uno que otro amanecer.
Corro para acompañar mis ideas y escribo para darle ritmo a mi pensamiento, este es mi relato: tic tac, tic tac...

DOM.

martes, 4 de octubre de 2016

04.10.2016...


 

"Mientras corro, simplemente corro. Como norma, corro en medio del vacío. Dicho a la inversa, tal vez cabría afirmar que corro para lograr el vacío. Y también es en el vacío donde se sumergen esos pensamientos esporádicos." Murakami 

Soy mujer que escribe y corre. Lo mío es llenar vacíos con letras.
Correr y escribir, acciones dinámicas.
Escribir es saber aliarse con el tiempo y hacer del mismo una imagen en movimiento eterno: atrapada entre las terceras y primeras personas, o en la primera persona del plural, entro al cono de mi misma, me evoco en proporción, me enredo en el centro de la simpatía imaginativa y confundo lo real con el realismo. El que me encuentre corriendo por la calle debe prestar atención, porque aunque suene paradójico, soy vacío en movimiento, parto creativo, fuerza, armonía…

Donají Olmedo.

sábado, 17 de septiembre de 2016

jueves, 25 de agosto de 2016

25.08.2016...









Muchos años asocié café-cigarrillos-lectura-escritura. Cuando alguno de estos aspectos faltaba, no había adecuación y se rompía el vínculo. Durante mis años de estudiante y residencia médica podía pasar horas estudiando, memorizando. Desvelada y sin dormir, «muchas ocasiones más de 24 horas» mis muletillas eran el café y los cigarros. Tuve varias anécdotas: una de ellas fue tirar las cenizas en una bolsa de papas fritas vacía la cual tuvo a mal levantar mi R3 y sacudírsela dentro de la boca, esperando las sobras de sabritas lo que le cayó directo en el hocico fueron las colillas y la negrura de los despojos de alquitrán, eso me costó una guardia de castigo. Fumé mucho y muchos años, como si tuviera un hijo en la cárcel. Hubo un novio que, como piropo original prometió que nunca me reprocharía o diría algo acerca de mi fumadera, imaginen cómo era la cosa que llegó el momento que olvidó su juramento y un día me aconsejó cariñosamente: "deja ya el pinche cigarro, te va a matar, chingao".  A lo mejor llegó a quererme un poquito y le entró la preocupación al pobre, ¡sepa la fregada! Pero yo no tenía entendederas. Los adictos al tabaco saben eso de despertar y de inmediato sentir la abstinencia e ir a saciarla. Cualquier pretexto es bueno para sahumar una cajetilla entera de Marlboro Light, ah, porque las últimas experiencias en quemar tabaco fueron con ligeros, ¿eh? Aunque debo confesarles que en mi primer año de especialidad, fumé hasta Delicados, durante la guardia se terminaba el abastecimiento «los tres residentes que cuidábamos el piso de medicina interna éramos auténticas locomotoras» y en la madrugada no había tienda cercana para comprar, sólo un carrito de dulces por fuera de la entrada de urgencias y nada más vendía cigarrillos para gargantas intensas. Siempre me disculpaba a mí misma con el pretexto del ejercicio: iba a clases de aerobics, incluso hice spinning, ah, y luego le entré a la natación. De nada sirve fumar y ejercitarse, pero así nos engañamos muchos. Y entonces que llega el día del juicio final: la creación del onceavo mandamiento ¡No fumaras! Cayó la maldición a nosotros los viciosos. "Prohibido fumar en lugares públicos" anunciaban letreros enemigos por todos lados. ¡Vaya sufrimiento! Los no fumadores nos habían declarado la guerra. En mi caso fue una época complicada, cargaba el síndrome de abstinencia todo el méndigo día. Anécdotas simpáticas sucedieron: caída fuera de un restaurante por salir a fumar a la calle; en una guardia nocturna huir como delincuente, perseguida por un vigilante del hospital que gritaba: "no se puede fumar en las escaleras de emergencia"; peregrinaje largo con mis amigas en la búsqueda de un café donde yo pudiera fumar y después de ir y venir entre avenidas y calles, no encontrar lugar disponible porque el sitio de fumadores estaba atiborrado. Debo reconocer que el ansia de la abstinencia de a poco fue abandonándome. La restricción provocó que la cajetilla se vaciara lento. Luego llegaron las enfermedades. Una de ellas logró el milagro. 'El miedo no anda en burro', entonces dejé el tabaco de tajo, algunas caídas con poca duración. Durante los viajes caigo en el antojo de uno o dos pitillos logrando la continuidad de la abstinencia sin ningún esfuerzo. Mentiría si les digo que no se me antoja. Antes en momentos de angustia e infinita tristeza, acudía a los golpes de cigarro para disque tranquilizarme. El último evento de estrés y tristeza límite que tuve hace pocos meses no me hizo caer. Creo, sin temor a equivocarme, que voy bien. Espero seguir así. Comencé diciendo que la asociación café-cigarrillos-lectura-escritura, era para mí un vínculo necesario; reconozco que hoy por hoy me cuesta estarme quieta en una cafetería o en la computadora para escribir por horas, algo me falta entre los dedos, la resaca de humo y letras ya no están presentes. Para leer no tengo conflicto, para escribir...complicado. 

Se acercaba el 21 de marzo del 2016, me había inscrito al medio maratón del Rock and Roll; un reto nuevo y la inquietud a flor de piel. El running me ha ayudado mucho a desfogar la inquietud, lo que hacía el tabaco ahora lo hacen los kilómetros. Cuando corro, al día siguiente mi cabecita loca tiene que trenzar raíces, lustrar troncos y deshojar ideas. Pero los retos nuevos son mejores, porque generan pompas de jabón en cantidades considerables. Ahora busco tiempo para llenar vacíos, a veces lo tengo y otras muchas no.
Sigo tomando café, leo y escribo, mi nuevo vicio es más caro, «el que diga que el running es gratis miente» pero es mil veces más gratificante y sano...

DOM

martes, 16 de agosto de 2016

16.08.2016...








Haré una confesión: me gusta mezclar bebidas porque en otros tiempos cuando yo lo hacía, él me observaba con curiosidad. Ahora que él ya no está, para hacerle honor a su recuerdo, tomo  una taza de café y, al mismo tiempo sobre la mesa hay una cerveza que bebo a sorbos junto con un vaso con agua. Las bebidas pueden variar: una copa de vino tinto, café y un vaso de sumo de naranja; una margarita, un té de jengibre y un refresco de limón; agua de Jamaica, café y mate...
No sé qué piensa la gente cuando me ve haciendo esto. Aunque creo que la gente no sabe que todo es por él. ¡Qué cosas!, y pensar que él no era poeta; tenía, creo, una que otra virtud, pero no era poeta, ni escritor, ni músico. Ya no recuerdo qué era, ni lo que le gustaba, ni las películas que vimos juntos, ni los libros que compartimos, ni los restaurantes donde comimos, ni siquiera recuerdo si me veía tomando café, vino, cerveza, agua y jugos al mismo tiempo, lo cual, confieso, sigo haciendo sólo para él...

DOM.

lunes, 15 de agosto de 2016

15.08.2016...






Lo haré a mi ritmo y paso. No hay prisa. Lo importante es lograrlo. 

Letra por letra. Día por día. Relato por relato. Publicación por publicación. Libro por libro. Kilómetro por kilómetro. Reto por reto. Medalla por medalla

Satisfacciones reales y palpables, nada ficticio. Aprender de los mentirosos a no ser como ellos. Aprender de los acomplejados a no envidiar. Aprender de los envidiosos a no criticar.

"Y así es como los que nos iluminan son los ciegos." Julio Cortazar.

Me encantaría ser la cerámica de tus dedos...

DOM.

viernes, 12 de agosto de 2016

12.08.2016...







Respuestas diarias, ya sin preguntas. Vivo así, en el goce de mí misma. Sonrío al sol, disfruto la lluvia. Le escribo de pronto algo al silencio. Camino a mi propia altura sin complicarme la vida: 1.54 mts para no estropear los tobillos...


DOM.

jueves, 11 de agosto de 2016

11.08.2016...






Seis años de manzanas diarias. Tres de fresas. Escasa grasa corporal y porcentaje de músculo adecuado. Ejercicio seis veces a la semana.
Ha sido un trabajo o tarea ardua por la salud, por una vida con buena calidad. Satisfecha de descubrirme nuevamente como siempre he sido: obstinada y comprometida conmigo misma. 
Muchos no lo logran, yo continuaré conquistando mis metas...

DOM.

miércoles, 10 de agosto de 2016

10.08.2016...





Ya no me preocupo, de un tiempo a la fecha me ocupo de las circunstancias. Hablo de lo que concierne a mi futuro. Ahora ya no hay «porqués» que me irriten o inquieten, no tiene sentido dramatizar ni robarle melancolía al escenario. Si la circunstancia llega a infundir color, la pesco y la engullo. Tengo con qué y cómo rellenar vacíos, sólo es cuestión de amarse y no desear lo que otros tienen y son...

DOM.

sábado, 16 de enero de 2016

Escribir, correr, viajar y tú...







No existen cualidades más intensas que la constancia y la disciplina; se utilizan y de inmediato aparecen resultados. Soy constante, disfruto el reto: letras van, teclas sueltas, bocas que dicen, manos que hacen; más distancia, aumentar cadencia, ser más veloz.

Desde el centro mismo de las cosas, apareces en sombras.  A éstas alturas correr y decir van de la mano.  Me siento ligera de ideas y palabras.  No hay pesar más grande que adolecer de zancadas que aceleren el corazón, y no compartir contigo, mi comparsa, los suspiros de letras y los kilómetros de historias…

*Imagen de Petricor

domingo, 19 de abril de 2015

Kilómetros...






He intentado en lo posible mantener en actividad mi cuerpo, desde adolescente descubrí que el ejercicio me ayudaba a tirar el ansia y la melancolía. Mi hermano mayor fue runner, durante algunos meses me uní a él para ejercitar el esqueleto. Sin conocimiento de por medio (en lo que respecta a zapatillas, sostén deportivo y técnica de carrera), sólo logré: dolor de tetas y joderme una y otras vez los tobillos. Esto no es para mí, dije. Luego hice pausa en la búsqueda de otras alternativas porque el dinero escaseaba y había otras prioridades. Durante la residencia médica escuché acerca de los aerobics. Me hice toda una experta en la práctica con step, ligas y pesas. Bueno, hasta practiqué spinning. Empecé a trabajar, ganar dinero y a llenar con laburo el tiempo libre, entonces, dejé de ejercitarme y aumenté de talla. El stress apareció con más intensidad y busqué alternativas de acuerdo a mi entorno y cercanía: comencé a nadar.  Me encantó. Nadar es algo similar a pensarte, mirarte, platicarte… a ti mismo. Ir y venir de una orilla a otra, de una idea a otra, de una imagen a otra, de palabras armadas en la profundidad de una piscina: introspección… 
Mi rutina “normal” en esa época podía ser así: De un trabajo (nocturno) a otro (matutino), del trabajo (matutino) al negocio, luego la natación, luego a casa.
O así: De un trabajo (matutino) al negocio, la natación, luego al trabajo (nocturno), luego al trabajo (matutino), luego al negocio, la natación, por fin a casa. ¡Locura total!
Cualquiera se enferma y yo me enfermé. Así que mandé a la fregada el negocio (era lo que más me lastimaba tanto física como emocionalmente) y apareció el tiempo perdido.  De inmediato lo llené de actividades pendientes, de deseos: taller literario, aprender un baile nuevo (mi secreto), tocar el saxofón y seguir nadando. Poco a poco fui quitándome los kilos de más, controlando mi salud.



Ahora llevo casi dos años divertida, porque decidí correr de nuevo y esto de acumular no sólo más años sino kilómetros a mi vida, me tiene encantada. Traté de asimilar la información y consejos que leía en páginas web de corredores: para progresar, para aumentar kilómetros para mejorar mis tiempos. Entrenarse uno solo requiere precaución. Y bueno, me tuvo que suceder. Hace más de un mes me lesioné una rodilla. Estoy de vuelta poco a poco; lo triste de una lesión es que el progreso logrado se pierde, la condición física es tan celosa como las novias inseguras. Ahora cuento con alguien que me entrena, que se ríe de mis ocurrencias, que me pone ejercicios de fuerza y resistencia, que descubrió qué parte de mi cuerpo necesita despertar para equilibrar el trabajo de ambas rodillas.
Ahora sé la técnica de carrera porque sus ejercicios, por si solos, han logrado (sin darme cuenta) que corra bien y bonito. Sigo nadando en la introspección y ahora corro también: voy a disfrutar del viento, o de la lluvia o del frío. Corro libre y sola mientras la música que sale de mi iPod, jala mis rodillas hacia delante.
Ahora sumo kilómetros de asfalto y agua y quemo calorías… 



  

lunes, 12 de enero de 2015

Todos esos nombres...





Supongo que yo tenía miedo porque le encontré el defecto a la primera. Entre aromas de cilantro y libertad, puse en duda el brote de emociones y me dediqué al trabajo arduo de acumular incertidumbre. Terminé como todos los tontos inseguros, atrapada en arquitecturas de barro, en sombras de chimeneas barrocas; abrazada a rieles fríos que nunca reciben a esos trenes abarrotados de sonrisas.
Luego llegó enero... de un año nuevecito y sin arrugas. En las hojas del calendario antiguo, quedaron los impulsos y en el nuevo, germinarán inseguras las próximas pretensiones: brotando a través de las tizas de colores...

DOM.

martes, 30 de diciembre de 2014

Recurrente...



Escribí a mano todo lo que danzó frente a mi en el insomnio. Signos, puntos, alegorías.  El atropello de voces y de gemidos que venían desde algún punto de una laguna. De pronto el fuego, consumiendo las imágenes y yo, transformada en una narradora desvalida, amnésica de recuerdos...

viernes, 19 de diciembre de 2014

Tic, tac...



"Es sencillo escribir", me dijo alguien hace unos días, "es cuestión de tener la idea y desarrollarla" remató. ¡Claro! sencillísimo dije y cerré el capítulo de creación literaria en ese instante.
Por cierto, no recuerdo cuál de los dos lo inició.

~~~~~~~~~~~~~~

Hace meses que no vengo a casa, no le he dado cuerda al reloj de pared.
En este blog ha llorado el corazón, se han roto cuerdas, se derramaron lágrimas. Estoy aquí presente en partes. 
Construí la casa de Ateh desde el 2006. Se trata de un lugar de realismo fantástico donde vengo y reflexiono, tomo café y platico con mi colibrí de pecho colorado (Cornelio). Dorothea (mi alter ego), ha dejado de escribirme cartas. Tal vez se dio por vencida. 

Por cierto, ¿a quién le interesan mis penas? carajo. Y mucho menos ahora que ni las tengo. El día que muera alguien cercano a mi, no lo diré. No porque tenga algo de malo hacerlo, si no porque nunca he logrado sacar las tripas de esa manera, no puedo. Sí me sucediera algo trágico y muy doloroso, caeré en una vorágine que ni las letras podrán sacarme, así soy, no lo puedo evitar. Y luego cuando logre emerger del dolor, el brillo crepuscular de la mentira literaria me ayudará a deshacerme de lo que resta de tristeza, disimularé, engañaré. Que sean las palabras las que jueguen, las que expliquen, las que sacudan y que digan: esto es lo que hay aquí dentro, mire usted, pase y vea, aquí mi niñez y adolescencia, aquí mis frustraciones; eso que resuena allá es el miedo; lo otro trasparente y delicado es simple sensibilidad; si pone atención en los tres puntos suspensivos que colocó en forma constante, entenderá que no me gustan los cierres contundentes; ¡ah! ¿aquello? fue un hombre abstracto.

Escribir es saber aliarse con el tiempo y hacer del mismo una imagen en movimiento eterno...

 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Con eso que ya cualquiera escribe, se inspira, llena cuartillas de suspiros, de historias de amores no correspondidos; dicen no poder contener el impulso y la mano se les mueve sola, entonces, se tiran a narrar sus penas en hojas o en pantallas en blanco. 
Al fin que es bien fácil.

Sigan en lo suyo, valedores...


domingo, 17 de agosto de 2014

La divina armonía...





Lo perfecto es enemigo de lo bueno…
Si quieres ser aburrido, cuéntalo todo.
Voltaire.


A veces falta el tiempo, muchas otras, el olvido. Tengo que escribir para calmar el desasosiego que es este silencio de mierda. Este estar sin movimiento. No me falta razón para escribir, lo que me sobra es incertidumbre: ¿En quién se disfrazará ahora la que mueve los dedos entumecidos? ¿Podrá  emitir el ritmo y los tonos exactos?

Contar historias es transformarse, llevar máscara, faltar a la razón, olvidarse del espacio, mover el escenario, confabularse con las fuerzas (cualquiera que estas sean), asimilarse en otros mundos, significar algo dentro ese todo, vestirse de absurdo, ocultar los miedos, y lo principal, no perderse en el no lugar.


Uno debe poner la mayor diligencia y el mayor empeño,
todo el sudor de su frente, en lograr que lo creado con el
mayor denuedo parezca haber sido concebido fácilmente,
sin apenas esfuerzo, con la mayor ligereza,
aunque no sea verdad…
y la verdadera regla consiste en hacer un duro sacrificio
para crear algo liviano.
Miguel Ángel, 1538.


Ser dodecaedro es un privilegio de la naturaleza. En círculos viven los socios del vicio. En cuadros la primera dimensión. Preferir ser fractal para brillar. Cada pieza en su lugar. La armonía reina en cada ángulo. Ramificaciones con sentido. Es música divina, aurea proporción.
Uno, dos, tres, cuatro… Y luego, darse por vencido. De pronto encontrar el hueco entre un personaje y los dedos sobre las teclas. Muchas ventanas, pocas puertas. Caminos difíciles, fuentes oscuras. Se come el texto a su creador y se oye el silencio…


Atrapada entre las terceras y primeras personas, o en la primera persona del plural, entro al cono de mi misma, me evoco en proporción. Estoy en estado de incertidumbre, estudiando los mecanismo que lograron hacerme perder la simpatía imaginativa y confundir lo real y el realismo. El que me encuentre por la calle debe prestar atención, porque aunque suene paradójico, soy fuerza y armonía…


*Foto de inicio: Hengki Koentjoro 

Seguidores

Safe Creative #0909034355844

Blog Archive